Un año nuevo que se avecina tiene una forma de hacerte pensar en lo que quieres, y esos pensamientos pueden volcarse fácilmente hacia tu próximo cambio de carrera.
Hay varias maneras de buscar un trabajo, así como las dificultades a evitar y los procesos a seguir.
No voy a hablar de nada de eso.
En cambio, quiero compartir dos pruebas clave que te dirán claramente si estás en algo especial cuando consideras un posible cambio de carrera.
1. ¿Estoy emocionado?
Si el nuevo trabajo no te emociona, ¿por qué lo estás considerando?
Puede pagar más o tener más estatus. Tal vez es el movimiento que sientes que deberías hacer. O tal vez es lo que tu pareja o compañeros piensan que deberías hacer.
Esas son todas razones normales (aunque a veces confusas) para considerar un nuevo trabajo. Pero si no tiene un sentido innato de que esta oportunidad podría permitirle hacer un trabajo realmente excelente y no está interesado en obtener más información, entonces algo está sucediendo.
Se supone que las nuevas oportunidades son emocionantes. Se supone que te dan la sensación de que estás entrando en algo nuevo y nuevo. De lo contrario, ¿por qué molestarse?
Entonces, si esa emoción no está allí, podría ser que el trabajo o la empresa en sí simplemente no sea emocionante. Si ese es el caso, recuerde que hay otras maneras de entusiasmarse, por ejemplo, conocer nuevos colegas, mudarse a una nueva ubicación o buscar formas de crear valor.
O tal vez esa emoción se ve atenuada por el miedo. Si ese es el caso, continúe con la próxima prueba.
2. ¿Tengo miedo?
Si el nuevo trabajo no te asusta un poco, ¿estás jugando demasiado seguro?
El miedo surge cuando hay incertidumbre, por lo que hacer cualquier tipo de movimiento profesional generalmente conlleva cierto nivel de aprensión. Pero cuando te estás moviendo hacia algo que te desafiará, te estirará y probará de qué estás hecho, ese miedo aumenta hasta 11.
Entonces, si no te da miedo tu próximo movimiento, sabes cómo manejar y normalizar esa voz de miedo (bien hecho), o estás considerando un trabajo que no supera tus límites (no tan bueno).
Mudarse a un nuevo trabajo debe consistir en inclinarse hacia nuevos desafíos, crecer en nuevas oportunidades y aprender de nuevas personas. La única razón por la que haría un movimiento que no ofrece esas cosas es cuando desea priorizar la seguridad y la certeza sobre el crecimiento y la oportunidad; Una opción que permite que el miedo tome todas las decisiones.
Entonces, la prueba de fuego para un buen cambio de carrera es esta: ¿estás asustado y emocionado?
Esos dos sentimientos juntos son sorprendentemente poderosos: indicadores poderosos del tipo de oportunidad que está esperando, formas poderosas de asumir un nuevo rol y pistas poderosas de que podría estar en algo especial.




