Todos conocemos la sensación de estar abrumado por el trabajo. Te adelantas al presentarte temprano en la oficina, sientes que te estás apresurando constantemente de una cosa a otra, terminas abandonando la oficina mucho antes de lo que debiste y aún te sientes como tu lista de cosas por hacer se avecina delante de ti. Además, te sientes agotado y agotado para arrancar.
¿Quién hubiera adivinado que el secreto para superar esta abrumadora -hacer un mejor trabajo y sentirse energizado y realizado mientras lo hace- es planear hacer menos todos los días?
Leo Babauta de Zen Habits sugiere que todos debemos ser mejores acerca de la conservación de nuestras tareas para el día, entender lo que en realidad es lo suficientemente importante como para merecer nuestra atención cuidadosa y lo que puede esperar (o eliminarse por completo). Al hacer esto, no solo crea el espacio para dar a cada tarea el enfoque que merece, sino que también se da tiempo para "saborear" cada tarea, tomarse un momento antes de pasar a la siguiente para felicitarse un poco por lo que Lo lograste.
Por lo tanto, eche un vistazo a su lista de tareas para el día y vea si puede cortar una sola cosa. Yo Te reto.




