¿Quieres saber un secreto?
Cuando te sientes mal, todo lo que tienes que hacer es sonreír para obtener un pequeño impulso de felicidad. Resulta que solo mover esos músculos faciales (incluso si realmente no tienes ganas de sonreír) provoca en tu cerebro la misma respuesta que una sonrisa real.
Bastante bien, ¿eh? Y este es solo un pequeño truco que puedes jugar en tu cerebro para tener un impacto positivo en tu vida personal y profesional. Para obtener técnicas más sorprendentemente efectivas (y respaldadas por investigaciones) para motivarse, alcanzar sus objetivos y más, consulte la siguiente infografía.





