Aquí en Muse, nos encanta chatear por video. Debido a que los miembros de nuestro equipo editorial trabajan en diferentes estados, en diferentes zonas horarias y desde diferentes oficinas, la mejor manera de hacer las cosas, gracias a la tecnología moderna, es usar Google Hangouts.
Desafortunadamente, este método no siempre funciona tan bien para nosotros. Estoy seguro de que podríamos contarle muchas historias de videos rezagados, voces que se hacen eco y caras borrosas, donde básicamente nadie podía escucharse o entenderse, pero al final del día, siempre podemos reírnos de ello (y enviar un correo electrónico aclarando lo que nos perdimos).
Entonces, si has estado allí, esperamos que este video llegue a casa de la manera en que lo hizo para nosotros, porque por mucho que nos encante la tecnología, a veces puede ser una mierda.








