Todos hemos tenido esos días: en medio de la respuesta a un correo electrónico, detecta el informe a medio terminar que debe presentarse en media hora, pero también tiene una reunión programada para comenzar en cinco minutos. Ah, y la agenda para esa reunión? Enterrado en la pila de papeles en su escritorio que pide ser organizado. Una vez que comienza una tarea, se distrae con otra, y unas pocas horas después, en realidad no ha logrado mucho.
¿El culpable? Tu escritorio. Si su espacio de trabajo no está optimizado, en realidad puede dañar su productividad. Por lo tanto, para asegurarse de que está obteniendo el mejor rendimiento, consulte esta infografía para conocer cuatro formas comunes en que su escritorio puede ser un obstáculo y cómo darle la vuelta.




