Si alguna vez sintió que su trabajo consistía en una serie de tareas interminables, puede tener más que ver con su forma de pensar que con el trabajo en sí.
"Misiones, no responsabilidades", un artículo reciente de Kevin Zhang, analiza por qué las startups son efectivas para movilizar a un pequeño grupo de personas para hacer grandes cosas, incluso cuando las organizaciones más grandes no pueden hacerlo. En una startup, un equipo esbelto está trabajando arduamente para lograr una misión clara en la que todos crean. Saber que son los portadores de esta misión les permite no solo ser más proactivos, sino también ser más dueños de su día a día. (sin que se lo indiquen).
En contraste, muchas organizaciones establecidas pueden parecer tener enfoques más estructurados que parecen orientados a la tarea o la responsabilidad. El énfasis aquí está en sus tareas pendientes específicas o las viñetas en la descripción de su trabajo, siempre que estén marcadas, su próxima promoción o una mejor revisión del desempeño estará en sus manos. Aunque esto puede empujar a algunos de nosotros a hacer las cosas, no es muy motivador a largo plazo.
En las empresas maduras, muchos trabajos son solo una lista de verificación de las tareas diarias. Una recepcionista contestará la puerta, tomará mensajes y reenviará las llamadas telefónicas. Pero en una startup, alguien en ese rol podría estar facultado para pensar en la primera impresión que hace su empresa. No es solo abrir la puerta, es cómo saludamos a los posibles clientes, empleados y socios. Es una oportunidad de marca, marketing y relaciones públicas, no una tarea aburrida o trivial.
Creemos que esta idea va más allá de trabajar en nuevas empresas: ya sea que esté buscando mostrar la propiedad del trabajo para el que está entrevistando o quiera entusiasmarse un poco más con su actuación actual, se beneficiará al pensar en su trabajo en términos de cómo contribuye a la misión general de su empresa, no cada tarea individual independiente de sí misma. Te sentirás más optimista cuando eches una mano en nombre de un objetivo común, y sentirás que hay más para ti que solo un cheque de pago.
La mejor manera de incorporar esta mentalidad emprendedora en su rol actual es pensar ampliamente sobre cómo su trabajo se ajusta al contexto de los objetivos de la empresa. Pensar proactivamente en los próximos pasos y dar nuevas ideas a una prueba también puede mostrar su comprensión de dónde quiere estar el negocio.
Un simple cambio de perspectiva podría llevarte de la mesa de dibujo a la misión cumplida.




